Con la implementación del trabajo remoto, las tecnologías de la información (TI) han logrado que empresas de diversos sectores pudieran continuar con su operación previniendo una menor pérdida económica. Según datos de la Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de la Tecnología de la Información en los Hogares (ENDUTIH) el 70.1% de la población de seis años o más en México es usuaria de Internet y se prevé que este número aumente en los próximos años, esta cifra no es ajena a las empresas ya que actualmente aproximadamente el 70% de las empresas en México han implementado algún tipo de solución virtual.

Ante el gran abanico de industrias que emplean diversas herramientas digitales para su operación diaria, es indispensable que los sistemas y procesos que conforman las plataformas tecnológicas cuenten con el funcionamiento adecuado para las tareas que les son asignadas. Una manera de verificar esto es el Monitoreo Inteligente, el cual consiste en la revisión y supervisión de las actividades que se realizan en la infraestructura digital y el ecosistema de una empresa, es algo equiparable a tener “ojos en todos lados”.

Gracia a su implementación y metodología, DXC ha logrado conseguir una patente otorgada por la Oficina de Patentes de Estados Unidos número 10,735,246, (Contreras, R. et al, 2020) que establece el monitoreo de una plataforma para prevenir la ocurrencia de un problema. Por tal motivo, con el fin de mejorar la integración de tecnologías emergentes y la constante evolución de sus servicios, comparte una lista de mejores prácticas para tener ojos en todos lados cuando se trata de plataformas empresariales:

  • Vigilar el estado de salud de la infraestructura: Hoy, la infraestructura abarca tanto lo que está en centros de datos tradicionales, como los servicios que se tienen en nube. Debido a esta expansión del término, es necesario obtener el estado de tres pilares de infraestructura:

1) Poder de cómputo: obtener de forma constante los signos vitales de procesadores, memoria, temperatura, operaciones de entrada y salida

2) Almacenamiento: revisar el espacio ocupado en archivos o zonas de almacenamiento, su uso, cantidad de escrituras y lecturas

3) Redes: medir el tráfico en la red, uso de VPN, cantidad de datos que entran, cantidad de datos que salen, estado de los firewalls, gateways y switches.

Todos estos datos se pueden llamar telemetría de la infraestructura, y es un concepto que es de gran utilidad para el monitoreo empresarial.

  • Supervisar la ciberseguridad de la plataforma: Con el trabajo remoto se han abierto más frentes de importancia para el director de seguridad (CSO). Es recomendable vigilar los puertos que están siendo accedidos, horarios, usuarios o credenciales que están buscando acceso al sistema. La vigilancia de políticas de seguridad incluye la atención a actividades como rotación de contraseñas, falta de parches y actualizaciones en los equipos y horarios de conexión de equipos remotos. También, con esa supervisión las empresas podrán saber qué archivos se están compartiendo y a donde, sitios que están siendo requeridos en la web y la interacción con la plataforma.
  • Dar atención a las aplicaciones: Generalmente cuando se piensa en monitoreo se relaciona con hardware, pero las aplicaciones son parte vital de la plataforma de TI. Es de suma importancia el chequeo de todas y cada una de las aplicaciones dentro del portafolio de la empresa (si no tiene uno o está desactualizado, es buen momento para tomar acción en este renglón). Hoy tenemos aplicaciones que corren de forma distribuida en servidores, funciones que corren sin servidor, contenedores que viven en clusters, aplicaciones en máquinas virtuales de Java hospedadas en máquinas virtuales que a su vez viven en infraestructura física. Entonces, es posible que la infraestructura esté funcionando normal pero el software tenga un mal funcionamiento, o tenga picos de desempeño o algún otro comportamiento sospechoso. Las interfaces y “robots” son otro tipo de aplicaciones que se debe vigilar para detectar anomalías. Finalmente, no olvidar las bases de datos, estructuradas y no estructuradas, su desempeño, uso, lectura y escritura, e incluir los componentes novedosos como son transferencia de datos al almacén o data lake por medio de data pipelines.
  • Crear inteligencia a partir de los datos: Al contextualizar los datos se transforman en información y la información relacionada y analizada se convierte en conocimiento e inteligencia para toma de decisiones. Como primer paso, hay que visualizar esa información para que la entienda rápidamente el ser humano (Implemente dashboards). Después, es necesario que se correlacionen los eventos entre las distintas fuentes de vigilancia (telemetrías) y se pueda tomar la decisión de ejecutar una acción correctiva de forma preventiva, o bien, emitir una alerta antes de que suceda la anomalía. Aquí es donde entra el valor de la inteligencia artificial apoyado a los sistemas de machine learning y deep learning. El objetivo es pasar de reactivo a preventivo para estar preparados ante cualquier problema.

El Monitoreo Inteligente une la telemetría con el desarrollo de sistemas y es compatible con el stack que actualmente se utiliza en DXC, el cual brinda capas de infraestructura, nube y seguridad, aplicaciones y finalmente analíticos e ingeniería.

Hoy en día, para las empresas representa una gran ventaja su inversión en la obtención y monitoreo de las plataformas de TI que utilizan en sus operaciones ya que, de esta manera, incrementan el valor en sus organizaciones al mantener sus actividades sin interrupciones y con un desempeño eficiente.