A medida que el mundo reinventa las formas en que se brinda, apoya y administra el cuidado de la salud, estas son las tendencias que adquieren un nuevo sentido de urgencia: centrar la atención en el paciente, apoyar a los trabajadores de la salud e impulsar una mayor transparencia en todo el ecosistema.

En los últimos años, los esfuerzos para mejorar la experiencia del paciente e involucrar a los pacientes en su propio cuidado han ido ganando impulso lentamente, sin embargo, la telemedicina, el monitoreo remoto, los servicios de ubicación en tiempo real y la salud mental digital no podían competir con los modelos de negocio de pago por servicio, y servicios cara a cara por lo que no fueron ampliamente adoptados. En unos pocos meses, todo ha cambiado drásticamente y las organizaciones para el cuidado de la salud están clamando por herramientas que les ayuden a manejar a los pacientes con COVID-19.

La crisis actual requiere que los pacientes sean evaluados a través de la vigilancia sintomática como parte de una estrategia más amplia, y las herramientas en línea y las aplicaciones móviles pueden ayudar a los trabajadores de la salud y a los pacientes a auto examinarse. Por ejemplo, tecnología como el Internet de las cosas (IoT) pueden monitorear la oxigenación, la frecuencia cardíaca, la frecuencia respiratoria y la presión arterial para pacientes asintomáticos y sintomáticos – los mismos signos vitales que normalmente se registran en un entorno hospitalario- lo que permite que los pacientes que no necesitan hospitalización sean atendidos de forma remota. Estas herramientas y aplicaciones también se pueden aprovechar para reclutar y monitorear pacientes en tratamientos y para el posible desarrollo de vacunas. El uso de estas tecnologías móviles y de autoservicio a gran escala en la lucha contra el COVID-19 proporcionará a la industria de la salud una gran cantidad de conocimientos y oportunidades prácticas para perfeccionarlas y mejorarlas, de modo que los cuidadores puedan mejorar la atención sin perder de vista al paciente. 

Protegiendo a los protectores

En general, siempre existen incertidumbres en el tratamiento de enfermedades, especialmente virus. Razón de más para que los que cuidan a los pacientes – los médicos y las enfermeras, los primeros en responder -, necesiten protección.

Los modelos de monitoreo remoto de pacientes pueden clasificar y gestionar a los pacientes desde el diagnóstico previo hasta la atención posterior a la UCI. Las soluciones tecnológicas hospitalarias, como la robótica, pueden limitar la exposición innecesaria de los trabajadores del cuidado de la salud a los pacientes.

No es solo la exposición al virus lo que plantea amenazas. También es una fuerza laboral abrumada. Para mitigar las crecientes preocupaciones sobre la capacidad de la fuerza laboral, se podrían usar modelos novedosos de dotación de personal basados ​​en datos para ayudar a los hospitales a planificar adecuadamente al personal en caso de una crisis, desastre natural u otra emergencia. Por ejemplo, podrían ser de gran ayuda hacia la prestación de una atención eficiente que coincida con los recursos de personal los modelos que asignan selectivamente a los trabajadores de la salud que han dado positivo por COVID-19, así como a los que han dado negativo, a participar en la atención remota o en persona, según sus síntomas y capacidad para trabajar.

Las crisis también pueden afectar enormemente la salud mental de médicos y enfermeras. Los administradores del hospital deben encontrar formas de apoyar a estos trabajadores y ayudarlos a lidiar con el trastorno de estrés postraumático (TEPT). Con una escasez de psiquiatras capacitados en TEPT, las soluciones digitales, como las plataformas de salud conductual impulsadas por inteligencia artificial o los humanos digitales, pueden ayudar a los hospitales a administrar su población profesional y brindar a los miembros del personal humano el apoyo que necesitan para seguir cuidando a los pacientes.

Gestión transparente de inventario

Uno de los problemas más graves para los trabajadores de la salud durante la crisis ha sido el acceso a mascarillas y otros equipos de protección personal (EPP), y tener suficientes ventiladores para atender a los pacientes enfermos. Un problema que ha destacado el virus es que los hospitales no tienen una forma eficiente de rastrear y administrar estos suministros. Peor aún, la poca claridad en la cantidad de inventario disponible, cómo se distribuye y si se repone, está desgastando la relación entre la administración y los trabajadores de la salud.

Los rastreadores de ubicación en tiempo real permiten a los hospitales rastrear y localizar suministros. La creación de informes que comparten la distribución de mascarillas vitales, EPP y ventiladores a lo largo del tiempo, junto con comunicaciones regulares, puede reconstruir la moral del personal y la confianza en los esfuerzos de su administración de atención médica para protegerlos y ayudar a los pacientes de manera segura. Estos enfoques basados ​​en datos pueden ayudar a los hospitales a prepararse y brindar una mejor atención no solo durante las crisis, sino también en sus operaciones diarias.

Nuevas direcciones en salud

COVID-19 continúa ejerciendo presión sobre el cuidado de la salud. Pero muchas organizaciones están avanzando con nuevas tecnologías, soluciones y procesos digitales para ayudarlas a superar los desafíos. A medida que la industria de cuidado de la salud se ajuste, estas medidas no se considerarán temporales, sino avances que abordan las preocupaciones reales de los pacientes y los proveedores de atención médica: mejor atención, seguridad, transparencia y eficiencia.