Si eres un ejecutivo de nivel C, es bastante probable que tu empresa ya haya trasladado una parte de sus operaciones a la nube o, al menos haya un plan para migrar a ella. Sin embargo, con el rápido aumento de la gama de servicios que se pueden contratar en la nube, la adopción de la misma se trata ahora de brindar capacidades tanto de negocio como de TI.

Los grandes proveedores de servicios en la nube ofrecen hoy soluciones centradas en el negocio y proveen componentes con funcionalidad empresarial, lo que permite a las organizaciones pasar de ser constructores de sistemas de TI a ensambladores de capacidades empresariales.

¿Cómo ayudará esto a las empresas a avanzar? Si vemos a la nube como una forma de ensamblar capacidades empresariales, las organizaciones tienen súbitamente flexibilidad, la libertad de experimentar, la libertad de crear productos y servicios distintos y la capacidad de crecer muy rápidamente.

Pero retrocedamos un momento para distinguir entre la nube como una estrategia de TI y la capacidad empresarial nativa de la nube.

Originalmente, la nube ofrecía una forma diferente de comprar cómputo y almacenamiento (bajo demanda, pago por uso y autoservicio). Esto aumentó la agilidad y, en algunos casos, redujo los costos, pero no transformó el negocio en sí. Después, los proveedores de nube añadieron servicios para que los desarrolladores crearan aplicaciones en la nube, las llamadas aplicaciones nativas en la nube. Esto acortó el ciclo de desarrollo, lo que permitió a los equipos realizarlo rápidamente varias veces para mejorar los productos y servicios.

Sin embargo, la gama de servicios que ofrecen los proveedores de nube ha crecido a tal grado que hoy es posible un nuevo nivel de cambio: capacidades empresariales nativas de la nube que se conciben, crean y entregan a través de la nube desde el primer día. Los proveedores ofrecen ahora una amplia gama de componentes que agregan valor empresarial. Han creado además servicios especializados para las principales tendencias tecnológicas, como blockchain, 5G, machine learning, inteligencia artificial e identidad digital. Esta evolución permite que las empresas pasen de ser constructoras de sistemas de TI a ensambladoras de capacidades empresariales.

Tomemos como una analogía a la fabricación de aviones. Primero, pasamos de construir aviones usando tornillos y metal a producirlos utilizando piezas (por ejemplo, aspas). Ahora estamos haciendo el cambio hacia los módulos (por ejemplo, motores completos). Llevando la analogía más allá, las empresas ahora tienen la opción de contratar capacidades empresariales completas al estilo de Airbus (alas, fuselaje, etc.).

Una vez que las capacidades empresariales se pueden ensamblar a partir de componentes en la nube, la inversión en nuevos productos y servicios se reduce considerablemente, al igual que el tiempo de comercialización. Si un nuevo producto o servicio tiene éxito, la empresa estará en condiciones de crecer rápidamente.

Con tanta capacidad disponible en la forma de servicio desde la nube, la ventaja competitiva llegará a quienes puedan imaginar cómo se pueden ensamblar los componentes para ofrecer propuestas diferenciadas al cliente, y a aquellos que tengan las capacidades para ejecutar su visión. Irónicamente, una adopción más amplia de la nube hace que tener a las personas (y socios) adecuados sea más importante –no menos. Con la nube como estrategia de negocio, las organizaciones pueden crear una ventaja competitiva, mejorando el potencial de hacer de la nube una estrategia que le dé forma al negocio.

Pero a medida que evoluciona la estrategia de nube centrada en el negocio, deben tomarse en cuenta que también el papel de los líderes empresariales y de TI, ya que van, y deben, evolucionar.

Específicamente, a medida que el enfoque pasa de la construcción al ensamblaje, el director de Información (CIO) y los equipos de TI dedicarán mucho menos tiempo a unir las piezas para convertirse en orquestadores del cambio. Los CIO y sus equipos tendrán un papel fundamental en educar y asesorar a sus colegas sobre las capacidades de la nube y la oportunidad de tener un impacto empresarial positivo.

Tanto el modelo operativo existente como la cultura necesitarán transformarse para aprovechar el potencial de ensamblar componentes de negocio desde la nube, en lugar de construir sistemas y capacidades internamente utilizando herramientas y procesos tradicionales. La intervención activa de los ejecutivos de nivel C será vital para motivar esta transformación, y más aún, para visualizar el potencial de las capacidades empresariales nativas de la nube.

Si tu empresa está lista para avanzar, hazte a ti mismo estas preguntas:

  • ¿Cuáles son los nuevos productos y servicios que agregarán más valor a nuestros clientes internos y externos?
  • ¿Qué componentes están disponibles en la nube para soportar nuevos productos y servicios?
  • ¿Cuál de los proveedores de nube ofrece la gama de servicios que más contribuirá a las capacidades comerciales nativas de la nube que necesitamos?
  • ¿Dónde usaremos socios para ensamblar y gestionar componentes de nube porque aportan experiencia y habilidades distintas?
  • ¿Qué cambios se requieren en nuestro modelo operativo para aprovechar el potencial de desarrollar aplicaciones nativas de la nube y ensamblar (en lugar de construir) capacidades empresariales nativas de la nube?

También hay, por supuesto, una última pregunta: ¿Estas listo para comenzar?