El teletrabajo está batiendo su record de adopción en todo el mundo, pero muy especialmente en España, donde la cultura al respecto era bastante contraria y apenas el 3% de los empleados del país lo hacía regularmente, antes del confinamiento general de la población. Una nueva forma de trabajo remota que, según un primer balance de IDC, ha mejorado la productividad general de los empleados.  La vuelta a la normalidad de las empresas deberá despejar varias incógnitas, pero una de las más relevantes será analizar el impacto de esta nueva forma de trabajo en los sistemas IT de las organizaciones, su seguridad y estabilidad. Repasemos otras evidencias igualmente significativas.

Miles de empresas han debido adaptarse a una nueva realidad en la que sus empleados trabajan desde sus casas, por obligación. Y  lo cierto es que muchas organizaciones e instituciones aún no están preparadas para dar el salto tecnológico que les permita garantizar el acceso a aplicaciones y servicios generales, con todas las garantías de seguridad

En algunos casos, los empleados se han tenido que enfrentar a obstáculos para realizar su trabajo con normalidad, por no contar con la tecnología adecuada para acceder a documentos y aplicaciones corporativas. Por ello, los departamentos de IT van a tener que llevar a cabo un ingente trabajo para que la vuelta a la normalidad no suponga un peligro para sus sistemas y datos.

Para empezar, un reciente informe de Gartner revela que el 74% de los directores financieros tiene la intención de hacer que algunos de sus empleados trabajen en remoto de forma permanente, a partir de ahora. España no era hasta ahora uno de los abanderados del teletrabajo y apenas el 3% de los empleados totales realizaba sus tareas laborales fuera de las oficinas o en casa. En cambio ahora, más del 70% de los trabajadores españoles cree que trabajar en remoto será habitual a medio plazo.

En realidad, todas las compañías que cuentan con un plan de continuidad de negocio tienen que tener contemplado el teletrabajo, para reaccionar a los incidentes imprevistos. Y esto pasa por contar con redes seguras VPN, además de los dispositivos y el software necesario para realizar su trabajo.

Estos planes de respuesta están generalizados en multinacionales y grandes compañías locales, pero no tanto entre las pequeñas y medianas empresas, que no pueden dotar a su plantilla de los recursos necesarios para realizar su trabajo con seguridad.

Sin embargo, también ellas han podido mantener su actividad en los meses de confinamiento, gracias a las herramientas digitales disponibles, un simple ordenador y una conexión Wi-Fi y el acceso a servicios Cloud muy asequibles y sencillos servicios de videoconferencia online.

No obstante, existen graves riesgos para la seguridad de la información y resulta recomendable realizar un completo examen de las infraestructuras corporativas, a las que se está accediendo ahora de forma remota y masiva.

Está claro que el riesgo de los sistemas aumenta siempre que salen los dispositivos de acceso fuera de la infraestructura de red y se conectan a nuevas redes Wi-FI. Por ello, se recomienda proporcionar un acceso VPN para todo el personal, utilizar software de seguridad en todos los móviles y portátiles corporativos, separar los datos personales y laborales y restringir las aplicaciones que pueden instalarse.

Y, por encima de todo, extremar las medidas de seguridad generales, las buenas prácticas de acceso a redes públicas y descargas de software no autorizadas, para que esta nueva fiebre por el teletrabajo sea segura y estable en el tiempo.