La idea de un cíborg es realmente atractiva pero, ¿qué significa en la práctica y cuál podría ser su función en el trabajo y los negocios?

Un organismo cibernético, o cíborg como se le conoce, es una combinación de inteligencia biológica y artificial (IA). Básicamente, todos somos cíborgs. A medida que la relación simbiótica con nuestros teléfonos inteligentes ha aumentado en los últimos años y dejamos nuestro rastro digital online, la brecha entre la entrada y salida de datos sigue reduciéndose, al mismo ritmo que el crecimiento tecnológico.

Si creemos que el cerebro humano funciona como una máquina, podemos interpretar que opera como una serie secuenciada de entradas y salidas, donde nuestra capacidad para recibir información y datos supera con diferencia a la de producirlos. El cíborg puede ayudarnos a reducir esta brecha entre entradas y salidas de información.

La brecha entre entrada y salida

En términos de ancho de banda de entrada, el cerebro puede realizar aproximadamente un billón de operaciones lógicas por segundo y tiene una capacidad de almacenamiento casi infinita. Sin embargo, no entendemos completamente cómo interactúan los 86.000 millones de neuronas que viven en nuestro cerebro. Estas limitaciones, en cuanto a nuestra velocidad de producción, son las que crean la brecha de entrada y salida.

En términos de salida, somos como pulsar con dos pulgares sobre una pantalla, como dictar un discurso palabra a palabra o como introducir cifras en una calculadora. Un PC presenta mucha más rapidez y precisión, a la hora de calcular interminables ecuaciones matemáticas u otros problemas. porque fueron creados con ese propósito.

Nuestros cerebros no están diseñados para procesar grandes conjuntos de datos, pero somos mejores a la hora de crear en nuestra cabeza modelos internos del mundo, y de nuestro entorno, gracias al desarrollo evolutivo de nuestros sentidos. La capacidad que tiene la IA para identificar nuestro entorno, a partir del reconocimiento de imágenes, por ejemplo, y formar redes neuronales que imitan los patrones de nuestro cerebro son los factores que pueden cerrar la brecha entre entrada y salida de información, permitiendo así que podamos aprovechar todo el potencial de nuestros cerebros, al integrarnos con la tecnología.

¿Inteligencia o desinteligencia de negocio?

La analítica aumentada nos permite extraer conocimientos, a partir de las ingentes cantidades de datos que generan las personas y las empresas. Es un método que utiliza el aprendizaje automático y el procesamiento del lenguaje natural, para mejorar las capacidades de negocio, con análisis de datos, a fin de acelerar el crecimiento e impulsar una estrategia empresarial más precisa.

Una investigación realizada por Aberdeen puso de relieve que el 70 por ciento de los usuarios de análisis necesitan que la información esté disponible, antes de una hora como máximo. Esta analítica avanzada puede tomar datos desestructurados y producir resultados en forma de tablas o informes, con mucha más rapidez que cualquier científico de datos o experto de mercado, permitiendo así a los usuarios que distribuyan su tiempo de una forma más eficiente, en consultas complejas, y extraigan conocimientos concretos a partir de estas conclusiones.

En la actualidad, aún queda mucho camino por recorrer para que las empresas aprovechen todo el potencial de estas tecnologías. La investigación de Aberdeen también destaca que más del 30% de las empresas no conocen o no miden la cantidad total de datos de negocio activos que gestionan sus organizaciones. Si bien casi el 60% desea incrementar la eficiencia operativa, mediante la mejora o la ampliación de sus plataformas de datos, no se están tomando las medidas oportunas para utilizarlos. Según las empresas se van adaptando progresivamente a la revolución de los datos, la naturaleza de la actividad empresarial y del trabajo seguirá cambiando, ya que el ritmo del crecimiento tecnológico sigue superando con creces a nuestra capacidad de entenderla y aplicarla.

La naturaleza del trabajo y los empleos del futuro

En un contexto en el cual las tecnologías han transformado la naturaleza del trabajo, y las competencias que necesitan sus empleados, el hecho de que las tecnologías emergentes, como la inteligencia artificial y el aprendizaje automático, estén incrementando la curva de demanda de tareas realizadas por máquinas, en detrimento de las realizadas por personas, constituye un fenómeno relativamente reciente. Si bien las nuevas tecnologías han impulsado la productividad de los empleados, en sus labores actuales, también generan nuevas tareas que pueden contrarrestar el efecto de desplazamiento de la curva, provocado por la automatización.

La analítica aumentada y otras tecnologías emergentes alterarán la naturaleza del trabajo, pero ¿qué otras implicaciones traen consigo? Cuando la población entra en un periodo de declive tanto físico como mental, el desarrollo de tecnologías cíborg es de vital importancia para facilitar que la longevidad y la habilidad de los trabajadores coexista con la tecnología. Por ejemplo, en Japón se han desarrollado trajes robóticos para ayudar a que los trabajadores levanten objetos pesados, y se han desplegado automóviles y camiones autónomos en las carreteras. Neuralink de Elon Musk, que es un implante para una interfaz cerebro-máquina, es el avance más popular en el ámbito cíborg, pero veamos un caso que ha tenido menos repercusión: Peter 2.0.

El primer cíborg completo

En 2017, al doctor Peter Scott-Morgan, robotista, escritor y conferenciante, se le diagnosticó la enfermedad de la motoneurona (EMN), también conocida como esclerosis lateral amiotrófica (ELA) o enfermedad de Lou Gehrig; una patología degenerativa que acabará paralizando todos sus movimientos salvo el ocular. Por ello, el doctor se ha aventurado a convertirse en el primer cíborg completo, lo cual constata el potencial de la IA para mejorar la vida de las personas. Peter 2.0 utiliza sus ojos para controlar un avatar que se comunica con su propia voz. En efecto, esta aplicación de IA demuestra que los cíborgs no solo tienen la capacidad de mejorar la eficiencia operativa de los negocios, sino que también se pueden utilizar para que Peter 2.0 logre lo que se propone: seguir adelante. A medida que se desarrollen estas tecnologías, podremos entender plenamente cómo funciona la cognición y fusionar nuestra inteligencia natural con la digital, solucionando finalmente la brecha entre entrada y salida de datos.