La digitalización está abriendo un abanico de oportunidades para llevar a la práctica nuevos modelos de negocio e iniciativas de innovación. Para mantener la competitividad en el mercado e implantar con éxito las diversas opciones y los nuevos modelos de negocio, cada vez son más las empresas ya asentadas que están tratando de dar con fórmulas innovadoras, más allá de los límites de la empresa y estableciendo alianzas con empresas jóvenes, innovadoras y ambiciosas.

La colaboración entre grandes empresas y startups puede generar valor para ambas partes. Sin embargo, el éxito no está asegurado. El camino no estará exento de desafíos y dificultades.

Para aprovechar al máximo el potencial de una colaboración de esta naturaleza, todas las partes deben decidir cómo participar en una alianza que resulte viable. El alcance de la fuerza innovadora depende en gran medida del tipo de cooperación.

Innovación incremental basada en plataformas  

En la actualidad, cada vez más empresas echan mano de modelos de negocio basados en plataformas que dependen de internet y de una inteligencia interconectada en constante crecimiento. Dichos modelos se pueden encontrar en entornos de TI clásicos, compatibles con Microsoft y AWS. Asimismo, el creciente uso de las plataformas como modelos de negocio ha llegado a ámbitos no específicamente tecnológicos, como forma de conectar distintas partes (oferta y demanda), entre las que se encuentran la electromovilidad, el juego o la sanidad.

Este tipo de colaboración necesita soluciones específicas, basadas en plataformas que tengan una aplicación concreta, y añadan funcionalidades a la propia plataforma. Con ello, las startups obtienen acceso a la plataforma y a una persona de contacto, con conocimientos técnicos especializados.

Las ventajas de estas colaboraciones son: (1) la incorporación sencilla y rápida de las startups, y (2) el hecho de que en general impulsan la innovación incremental, ya que las aplicaciones están, temática y técnicamente, vinculadas a la plataforma y por tanto se basan en aplicaciones o soluciones existentes.

Innovación incremental cimentada sobre la colaboración con unidades organizativas

Las empresas tienen cada vez más claro que deben innovar en sus propios modelos de negocio mediante la digitalización y la optimización de sus procesos operativos internos, como la tramitación de pedidos y facturas, la adquisición y la contratación, y la gestión de relaciones con los clientes (CRM por sus siglas en inglés), lo cual puede tener un efecto positivo en toda la cadena de valor. En línea con esto, se sitúa otro de sus objetivos: mejorar tanto sus servicios y productos como la experiencia que ofrecen al cliente. Aquí la cuestión pasa por cómo cumplir las necesidades y las expectativas de los clientes, o incluso superarlas.

Llegados a este punto, los proyectos colaborativos impulsados, a través del contacto directo entre unidades organizativas de ambas partes, pueden resultar de enorme utilidad. Para facilitar una alianza de esta naturaleza, las empresas pueden desarrollar programas para startups que permitan crear un marco concreto.

Estos programas presentan a menudo limitaciones, en cuanto al alcance y a los plazos, y las startups invitadas, por lo general, cuentan con un marco en el que pueden trabajar con la empresa y con diversos recursos y contactos.

Un equipo interno, especialmente asignado, se encargará de generar clientes potenciales (o leads) y de desarrollar la técnica del matchmaking (la búsqueda de socios potenciales), a través de la cual pondrá a las startups pertinentes en contacto con las unidades organizativas más apropiadas. El soporte también incluye asesoramiento jurídico y ayuda en el establecimiento de startups como proveedores, así como tareas de consultoría y mediación en el caso de que se den dificultades comunicativas, que se producen en ocasiones cuando trabajan empresas de reciente creación con empresas ya consolidadas en el mercado. Este tipo de colaboraciones fomenta la innovación, focalizada en el cliente, principalmente incremental, que es similar a la solución que ya tiene la empresa consolidada, donde la responsabilidad recae directamente en los departamentos, y éstos normalmente tratan de encontrar métodos para optimizar su operativa diaria.

Innovaciones disruptivas a través de equipos de innovación

Para impulsar una innovación realmente disruptiva, por medio de una colaboración con startups, es adecuado plantearse la idea de crear un equipo especializado dentro de la organización que se encargue de diseñar, probar y poner en marcha los nuevos modelos de negocio. Aparte de las tareas de dirección y administración del proyecto, el equipo debería asumir funciones organizativas, como el asesoramiento jurídico y el apoyo a la racionalización de procesos. Asimismo, el equipo puede proporcionar un marco flexible de colaboración y asignar profesionales a grupos de trabajo específicos, de acuerdo con las necesidades y los requisitos del proyecto.

El reto residirá en integrar la solución que resulte de esta colaboración, en todas las esferas de la organización. De este modo, para facilitar la integración será preciso que el equipo mantenga una estrecha conexión con los departamentos de producción, distribución y ventas de la empresa.

Además de la tramitación de solicitudes internas de la propia organización, el equipo experto en innovación podrá impulsar la disrupción, fuera de los límites de la organización, y provocar que otros actores de su propio sector, incluso de otros, se adapten al cambio, estableciendo colaboraciones a largo plazo con la startup.

Para seguir teniendo éxito en el mundo interconectado y vertiginoso en el que vivimos, es aconsejable apostar por diversos tipos de innovación. Tipos como la innovación incremental, destinada a mejorar continuamente los procesos de trabajo propios, y otros como la innovación disruptiva, cuyo objetivo es prepararse para el futuro, y, si es necesario, desarrollar nuevas áreas de negocio, o incluso asentarse como empresa en otros sectores.