La creciente complejidad de la cadena de suministro, las pujantes tecnologías de próxima generación e innovaciones de robótica de todo tipo están forzando la máquina de la industria fabricante,  y lo seguirán haciendo en 2020. Las tecnologías más innovadoras del momento le impactan directamente, desde la analítica, al Big Data, Internet de las cosas o la robótica, la impresión 3D o la realidad aumentada. Son todas nuevas técnicas que exigen nuevas habilidades también. En resumen, un área de actividad crucial para la economía global que tiene ante sí al menos 5 grandes temas sobre la mesa:

1. Escasa colaboración con la cadena de suministro

Es un cásico; la industria fabricante tiene al menos tres grandes cadenas a su alrededor; provisión de materia prima, distribución de producto, última milla o relación con clientes. Entre ellas, nunca ha habido gran sintonía ni compartición de información, mucho menos un clima de colaboración cercano y franco. En cuanto a sus datos, y en especial los referidos a clientes, no se comparten y se consideran top secret de la estrategia comercial.

Para complicar aún más la situación, algunos fabricantes consideran que introducir eficiencias en la cadena de suministro puede provocar consecuencias negativas, ya que los socios y clientes pedirán algo a cambio de ellas, como rebajas equiparables en precio.

2. Baja cualificación

El sector fabricante, en todo el mundo, está “envejeciendo”, a medida que lo hacen sus principales directivos. En 2024, los directivos del “Baby Boom” tendrán entre 58 y 70 años, y un buen número de ellos ya no ocupará su puesto actual. Pero los fabricantes se enfrentan a más problemas de personal que el simple envejecimiento de sus responsables. También están lidiando con una gran escasez de talento y habilidades entre sus empleados, incluso cuando se trata de reunir una mayor eficiencia, apostando por nuevos modelos de negocio.

3. Escaso compromiso con la industria 4.0

Gracias a la escasez de talento y otros factores, el cambio a la industria 4.0, y la transformación digital de la producción se resienten, precisamente en el peor momento, cuando se espera un crecimiento anual del PIB de fabricación de apenas un 1.3% en 2020, según el Modelo Económico de Oxford.

Por si esto fuera poco, los directivos de la cadena de suministro tienen que competir contra un gigante como Amazon que está destruyendo sus escasos márgenes. En este contexto tan sombrío, los directivos deben mantener su responsabilidad de cara a sus empleados, si no quieren tener que luchar contra un enemigo interno.

También existe cierto desencanto con la aportación de las nuevas tecnologías, y en cierto modo confusión, en torno al impacto futuro de la inteligencia artificial o la robótica. Pero, el dinamismo de este sector, expuesto siempre a los cambios de demanda, obliga a mantener un espíritu innovador.

4. Creciente robotización

Precisamente, la automatización y la robótica, o la inteligencia artificial aplicada a los sensores IoT, ganan peso en la industria fabricante y ya hay robots que entrevistan candidatos, ayudan en los almacenes o incluso realizan tareas básicas de fábrica, trasladando piezas o componentes. Cada vez se utilizan más en entornos controlados y seguros, o en cooperación con operarios de planta para tareas pesadas o de alta precisión.

En esta línea, la formación de los empleados evoluciona muy rápido hacia estas nuevas áreas de conocimiento, lo que supone también un considerable reto educativo, que también aprovechará las capacidades de aprendizaje automático de las máquinas para aportar o recibir formación de ellas.

5. Visibilidad que exige el cliente

Para aportar la visibilidad que demanda el cliente, mejorar su experiencia de compra y satisfacción final, es necesario aportar mayor visibilidad a la cadena de suministro, en tiempo real y de forma granular, por todo el proceso de entrega. Los productores deben saber si sus camiones de reparto están atrapados en una frontera, o que los barcos de transporte de mercancías no pueden salir de determinado puerto. Sólo si conocen los problemas, pueden reaccionar a tiempo y cambiar su estrategia de forma que no sea un inconveniente para el cliente final.

El geoposicionamiento no es suficiente, ya que deben incorporarse datos más críticos y combinarlos con otros relativos a procesos, para que la cadena de suministro sea completamente transparente y eficiente. Pero eso no es probable que ocurra, antes de que los socios comerciales eliminen sus reticencias a colaborar y a ser más transparentes en sus prácticas.