La gestión actual de los RRHH está recorriendo el mismo camino que ya cruzó el mundo del CRM para llegar a la denominada gestión activa del cliente. De hecho, ya se considera que el empleado del futuro tendrá un perfil muy alejado del actual y más cercano al de cualquier consumidor. Será un rol activo, el de un empleado que exige una experiencia profesional más cercana a la de entrar a una tienda y elegir un producto. Para hacerlo posible, las organizaciones deben construir una plataforma de gestión de sus RRHH transformadora, que responda a estas nuevas expectativas del empleado, a la vez que potencia su capital humano.

Igual que ocurría hace años con los clientes, las organizaciones no conocen realmente a sus empleados, no disponen de una visión 360 de su desempeño, personalidad, competencia, expectativas o habilidades, de su valor real. Esto impide que desarrollen todo su potencial e incluso que su carrera profesional se vea perjudicada, además de no ofrecer una respuesta eficaz que aporte valor a la empresa.

Como consecuencia, la función de RRHH transita hacia un marco global nuevo, en el que el empleado es el gran protagonista, un cliente de la organización que, como tal, debe ser tratado. Y, para ello, las tecnologías de inteligencia artificial jugarán un papel fundamental.

Igual que se ha hecho en las plataformas de TV por cable, para conocer las preferencias de los espectadores y ofrecer un servicio ajustado a su perfil, las compañías deberán ser capaces de prestar una experiencia similar a sus empleados, que aprenda de la experiencia, se adapte y repita patrones ya probados antes con otros profesionales. De esta forma, será posible ofrecer una respuesta individualizada,  eficaz y flexible a todos los profesionales, con respecto a su plan de carrera, remuneración y prestaciones, o una formación ajustada a su desempeño, por ejemplo.

Para ello, es preciso abordar una gestión de RRHH que responda a una serie de principios básicos:

El primero es que la responsabilidad y toma de decisiones salga del  departamento de RRHH y se haga transversal, que también participen en ella los departamentos de operaciones, finanzas o dirección general. Resulta obvio que este tema tiene unas derivadas económicas incuestionables (cuanto mejor sea la gestión de empleados, mayor productividad final y resultados económicos, menores  costes y mejor aprovechamiento del tiempo).

El segundo es contar con una plataforma tecnológica que ofrezca las herramientas necesarias para ordenar y extraer respuestas de los datos, llegar a conclusiones operativas a partir de su interpretación y puesta en común.

Y, a partir de ella, construir una nueva organización que responda a las expectativas de un empleado activo, que desarrolla su carrera profesional de forma pautada, demanda la formación en habilidades que resultan más útiles para su desempeño y, como resultado, mejora la productividad y resultados de su compañía, a partir de una planificación de tareas y gestión del tiempo más eficaces.

Una arquitectura moderna que facilite además el gobierno de los datos, su seguridad, escalabilidad e industrialización, que incluso permita valorar la productividad del empleado y sugiera aspectos de mejora

Plataforma accesible para todos los empleados, que enriquezca a toda la organización, sitúe la función de los recursos humanos en el corazón de las operaciones, y dé como resultado una organización más flexible, adaptable, ágil, y que aprovecha todo el potencial de sus datos.

Para definir este nuevo modelo organizativo es necesario crear una estructura dedicada, integrada por el equipo de IT y RRHH, que favorezca el intercambio de conocimientos internos y que se apoye en las estructuras transversales ya existentes.

Además, hay que optar por una infraestructura moderna, integrada por plataformas, tecnologías y servicios de valor, que aproveche los datos, les dote de inteligencia y los aplique al desempeño de los profesionales, incluso proponiendo planes de mejora.

Por último, resulta fundamental, romper los tradicionales silos internos, hacer fluir la información y dar coherencia, seguridad y fiabilidad a los datos, involucrar a las áreas operativas de la organización y ofrecer una visión transversal de los recursos, de modo que el empleado se sienta empoderado en su trabajo y la organización se aproveche del máximo rendimiento de todos sus profesionales.