Existe una “rivalidad” histórica en las organizaciones de TI tradicionales, entre el equipo de Aplicaciones (o “Apps”) y el de Infraestructura (o “Infra”). Ambos se comportan como grupos separados, generalmente en sub-organizaciones diferentes. Los de “Apps” desarrollan y los de “Infra” monitorizan y dan soporte. “Apps” trabaja mucho más cerca del usuario de negocio mientras que “Infra” está prácticamente oculto para el usuario final, y se encarga del andamiaje que permite a  las aplicaciones ejecutarse.

En el caso de las empresas que realizan outsourcing, cada equipo también trabaja con enfoques diferentes. Por lo general, el soporte de Infra (ITO) es brindado por un proveedor principal, que se encarga de la operación de la infraestructura, en los centros de cómputo. Pero, en el mundo de  Apps, el tema está mucho más fragmentado. Con frecuencia, no existe un único proveedor y, en cambio, es común un ecosistema de proveedores que trabajan por especialidad, tecnología o industria. Entonces, ¿cómo unir ambos mundos?

 

El desafío que plantea PaaS

Este modelo organizativo tiene que ver con la evolución de la infraestructura tradicional al modelo virtual. Y, en cierto modo, con la introducción de IaaS (Infraestructure as a Service) en los modelos de nube, donde aún se mantenía el concepto de Apps e Infra.

Infra, generalmente, opera y gobierna las máquinas virtuales (en los centros de cómputo propios o en la nube), así como las máquinas físicas y redes, mientras que Apps sigue desarrollando las aplicaciones.

Estas organizaciones y modelos se ven desafiados por la introducción de PaaS (Platform as a Service), donde se produce una abstracción, desde las aplicaciones hacia la infraestructura provista por la plataforma, forzando un cambio arquitectónico y consecuentemente impactando en las organizaciones.

Como asegura la ley de Conway, los diseños de arquitectura reflejan las estructuras de comunicación de las organizaciones que las crean. Las arquitecturas tradicionales de aplicaciones, basadas en servidores, son el origen de los equipos de Apps en Infra, con lo cual, es de esperar que un cambio arquitectónico tenga un efecto directo en la organización.

 

PaaS pública y privada

Una PaaS puede ser pública o privada. En el primer caso, toda la gestión de la infraestructura queda en manos del proveedor de nube pública y solo la capa de plataforma está en poder del equipo de Infra. Para los equipos de Apps, el impacto es menor, ya que despliegan las aplicaciones en la plataforma que soporta el entorno de ejecución. Sin embargo, se incorporan cambios de arquitectura a las aplicaciones para aprovechar las ventajas de la abstracción que genera PaaS, en comparación con los entornos tradicionales. Pero, aún con estos cambios, el equipo de Apps sigue teniendo las mismas responsabilidades que antes, en cuanto al stack tecnológico, e incluso su misma fragmentación.

Si la PaaS es privada (por ejemplo, una plataforma de contenedores en infraestructura de la empresa), el equipo de Infra ahora no solo tendrá que operar la infraestructura física y virtua,l en el centro de cómputo, sino que además deberá operar la PaaS que se ejecuta sobre esta infraestructura, para dar servicio a los equipos de Apps.

En el caso de modelos híbridos, donde existen PaaS que utilizan recursos privados y públicos, el rol y responsabilidad del equipo de Infra varía, según el tipo de infraestructura que soporta la plataforma. Sin embargo, para el equipo de Apps, es una única plataforma homogénea que brinda servicios  utilizados por las aplicaciones para soportar el negocio.

 

Punto de encuentro

Es en este punto –PaaS- donde el equipo de Infra debe redefinirse, para “subir” en el stack tecnológico: dejar de considerar la infraestructura pura, para pasar a pensar en servicios de plataformas para los equipos de Apps.

PaaS es el punto de encuentro entre Apps e Infra, y la evolución natural de las organizaciones tradicionales hacia nuevos roles y responsabilidades que se derivan de la adopción de modelos PaaS. Incluso, algunos roles de Apps pueden “bajar”, en esta evolución hacia PaaS, y trabajar en el mismo equipo que Infra. En definitiva, el cambio de arquitectura acarrea un cambio organizacional.

En el caso de las empresas que subcontratan los servicios de infraestructura, los proveedores deberán tomar el rol de soportar la PaaS híbrida, y no sólo dar servicios de infraestructura tradicionales. Se pasa de prestar servicios de Hosting a servicios de Plataforma. De operar una base de datos, a dar servicios de Analytics. De ofrecer ingenieros que conectan servidores en un rack, a integrar un equipo ágil, con el rol de Ingeniero DevOps desarrollando un pipeline de CI/CD.

 

Redefinir roles

El nuevo equipo de Infra (llamémoslo ahora “Plataforma”) deberá redefinir sus roles y responsabilidades, incluyendo la provisión de servicios de la PaaS, ajustado a la empresa (seguridad, Analytics, servicios de DevOps) a través de infraestructura como código, automatizaciones, alta disponibilidad, escalabilidad, soporte a través APIs, catálogos de autoservicio y muchos otros servicios que anteriormente no eran brindados por el equipo de Infra, o que caían en los espacios grises, entre Apps en Infra.

La evolución hacia arquitecturas de microservicios introduce otro cambio más en los equipos Apps y Plataforma, transformándolos en equipos orientados a productos, donde se crean sub-organizaciones, dentro de la compañía, como si fueran “start-ups”, que viven y mueren por un portfolio de productos, y cuentan con todas las capacidades necesarias para cumplir su misión.

Dependiendo de las necesidades y tamaño de las empresas, estos equipos orientados a productos pueden coexistir junto a un único e inclusivo equipo de “Plataforma”, que brinde servicios comunes, generando organizaciones matriciales, ágiles y orientadas a los nuevos modelos digitales.

Las arquitecturas PaaS abren un abanico de oportunidades, para evolucionar equipos de Apps e Infra, tanto dentro de las organizaciones como en proveedores de servicios. Los equipos de Apps e Infra deben redefinir sus roles y responsabilidades, conviviendo en el punto de encuentro PaaS, en un nuevo equipo, llamado “Plataforma”, con servicios colaborativos, que permiten aprovechar las evoluciones tecnológicas y poder brindar cada vez mejores servicios al negocio.