Las compañías de todo tipo de industrias están implementando nuevas tecnologías en sus procesos de negocio para organizar estructuras de gestión de forma más eficiente, mejorar la relación con los consumidores y la experiencia que se les brinda y también, por supuesto, para mantenerse competitivos en el mercado.

Se puede decir que unas de las fuerzas motoras de la transformación digital son la automatización y la inteligencia artificial. Claro que, cualquiera que esté leyendo estás líneas puede pensar que al menos la automatización no es nada nuevo; las empresas llevan utilizando esta técnica desde hace mucho tiempo, principalmente en cadenas de suministro, para tareas repetitivas. La razón por la que el término vuelve a engrosar las listas de las principales tendencias TI de este momento no se debe a la tecnología por sí misma, sino a sus posibilidades cuando la combinamos con otras. Así, en la medida que la inteligencia artificial ha ido evolucionando y madurando, la automatización se ha “inyectado” en nuevos entornos, acompañada de funcionalidades cognitivas, que en muchos casos son capaces de predecir algunas tendencias.

Inteligencia artificial

La tecnología de inteligencia artificial, una de las más citadas entre las principales tendencias tecnológicas para este ejercicio por prestigiosas consultoras como Gartner, es especialmente beneficiosa a través de Big Data por una razón obvia: la incapacidad de los seres humanos de procesar enormes masas de datos. Estos sistemas inteligentes son capaces de hacer no sólo la gestión de la información, sino también el análisis de la misma y de la selección de la más relevante, lo que puede ayudar a predecir acontecimientos y a tomar las decisiones correctas (basadas en datos, con un margen de error menor), agilizando enormemente los procesos de negocio.

Los chatbots son un claro ejemplo del uso de la inteligencia artificial en beneficio de la agilidad de los procesos de negocio. Los asistentes virtuales han llegado para revolucionar las interacciones entre marca y usuario final. Son capaces de agilizar los tiempos de llegar al cliente final de una compañía, son capaces de procesar un gran número de peticiones sin retrasos y permite reducir costes… humanos. En concreto, según datos de finales de 2018 de Juniper Research, ayudarán a las compañías a ahorrar hasta 8.000 millones de dólares para 2022.

Claro que en muchos casos la implementación de la inteligencia artificial en la empresa no es coser y cantar. Tal y como recomiendan expertos, para beneficiarse de sus bondades es recomendable desarrollar una estrategia, un plan de desarrollo, elegir una plataforma, investigar cuáles son las mejores prácticas de los competidores que están usando la tecnología en sus negocios y por descontado, ver cómo pueden aplicarse a la propia compañía.

Automatización

La automatización (en su versión evolucionada, como comentábamos unas líneas más arriba) puede traer consigo importantes beneficios para las empresas. Para empezar, permite a las compañías liberar a su fuerza laboral de acciones repetitivas que no requieren una intervención humana. Así, además del ahorro de costes asociados al mantenimiento de la plantilla (algunas fuentes, como McKinsey Global estiman que los robots eliminarán 800 millones de puestos de trabajo), es posible centrar los esfuerzos en tareas que requieren más creatividad e innovación. En la medida que reducimos la intervención humana, reducimos también los errores asociados a las personas en algunos procesos de negocio.

Pero sin duda uno de los principales beneficios de la automatización es que brinda información importante sobre los procesos de negocio. Por ejemplo, una corporación es posible ser capaz de ver cuántos leads se están generando y compararlos con el número de ventas que se han  hecho. Automatizar este proceso de análisis es especialmente beneficioso para las grandes empresas ya que pueden identificar problemas, posiblemente invisibles hasta ese momento, de forma sencilla.

Pero tal vez el beneficio más importante que lleva consigo la aplicación de la automatización a ciertas tareas es su capacidad de disparar la eficiencia de los procesos. Puede ayudar a agilizar los tiempos de retorno de la inversión; este tipo de soluciones se amortizan rápidamente debido a la reducción de costes operativos, la reducción de los plazos de entrega o time-to-market y el aumento de la producción, entre otras.

Y ya sabemos que en el panorama económico y empresarial actual la agilidad, la rapidez y la inmediatez son características a tener en cuenta para ser competitivos en el mercado.