Por Encarna Maroño (Directora de Organización & Soluciones. Grupo Adecco)

A ninguno nos resulta ya nada novedoso saber que vivimos en un mundo cambiante, donde los acontecimientos suceden de manera constante y vertiginosa impactando directamente en la manera en la que operan nuestras organizaciones. Del mismo modo, somos ya todos conscientes de que el éxito de las mismas no vendrá sólo de la mano de la inversión que realicemos en tecnología o de la evolución de los procesos internos que tengamos, sino de las personas que trabajan dentro de ellas. Por ese motivo, ahora más que nunca, debemos facilitar el entorno y las herramientas necesarias para que el trabajo en nuestras empresas sea aún más eficiente y satisfactorio para cada una de las personas que trabajan en ellas. En un momento de máxima competitividad, donde el concepto Customer Centricity toma protagonismo prioritario, la experiencia del empleado se vuelve fundamental para que esto suceda. Está más que demostrado que, sólo las personas satisfechas y comprometidas, son capaces de ofrecer experiencias únicas a sus clientes… a tus clientes.

Asumir estos nuevos retos provoca en las empresas la necesidad de transformarse continuamente viendo en la tecnología la clave para hacerlo de manera más rápida y efectiva. Y, aunque para los que somos inexpertos esto se nos haga un mundo, no debemos olvidar que la tecnología la desarrollan unos pocos y la disfrutan muchísimos. Es más, solemos concluir que en nuestras casas hay tecnología más desarrollada de la que utilizamos en nuestras empresas.

La forma en la que trabajamos ha cambiado y lo seguirá haciendo en el futuro. Nuestros equipos quieren estar conectados, no necesariamente de manera física, pero también lo quieren estar nuestros clientes y proveedores. De tal manera que debemos construir sistemas donde todos podamos relacionarnos desde cualquier punto y cualquier dispositivo favoreciendo así entornos de confianza y transparencia entre todos los protagonistas de nuestro negocio. Esto es lo que conocemos como Digital Workplace.

Y si bien es cierto que esta nueva realidad es uno de los principales retos de nuestras compañías, también es cierto que nos abre un mundo de nuevas oportunidades. Entre otras:

  • La capacidad de atraer un mayor talento…donde quiera que se encuentre.
  • Contar con personas más satisfechas y comprometidas…independientemente de dónde estén trabajando.
  • Anticiparnos a las necesidades de nuestros clientes y a desarrollar soluciones a medida generando en ellos una experiencia única.
  • Mejorar continuamente los servicios que ofrecemos (innovación) gracias a la información que manejamos.

Sin lugar a dudas, el futuro, aunque un tanto volátil, incierto, cambiante y ambiguo (VUCA World) se antoja mucho más emocionante y prometedor.