En un plazo de 15 meses, el 80% de todos los presupuestos de TI estarán comprometidos con aplicaciones y soluciones en la nube. Y es que, es una realidad: Cloud First es una estrategia de TI bastante estándar, de ahí que SaaS y las aplicaciones alojadas en la nube sean moneda común. Asimismo, Hybrid Cloud ya se ha convertido en una opción popular. En definitiva, uno de los aspectos más importantes de la transformación de la nube híbrida es su capacidad de articular un claro caso de negocio para el cambio.

Por lo tanto, asistimos a un desafío crítico para los clientes. Y esto es debido a que, en muchos casos, las iniciativas de la nube se archivan dado que los equipos no con capaces de llegar a un caso de negocio que convenza lo suficiente como para impulsar el cambio dentro de una empresa.

¿Por qué? Falta de comprensión hacia los beneficios que ofrece dicha tecnología. Además, no siempre se aprecian los compromisos de inversión necesarios para llegar a la nube. Esto es debido a que los clientes no siempre articulan sus desafíos acerca de cómo “moverse a la nube”. Y más si tenemos en cuenta un aspecto esencial: en muchos casos trabajamos con clientes que quieren reducir el coste de su TI, transformar sus centros de datos o aumentar la eficacia de la entrega de TI.

Por lo tanto, con este post quiero poner de relieve las áreas clave que DXC Technology considera con los clientes como parte de la construcción de negocio híbrido en la nube.

Realizar y evaluar el descubrimiento

Para evaluar el alcance y la escala de la tarea, los clientes deben realizar un ejercicio de evaluación de descubrimiento y aplicación para comprender el estado actual de su entorno informático. Puede que le sorprenda lo que está leyendo, pero hay clientes de todos los sectores que desconocen lo que tienen, o bien no conocen el estado de sus activos de TI, incluyendo aquellos que tienen CMDB.

Si se desarrollan de manera correcta, los ejercicios de descubrimiento y evolución ayudarán a establecer los componentes básicos del caso de negocio:

  • Identificar las aplicaciones que son adecuadas para moverse a la nube.
  • Proponer la “zona de aterrizaje” más apropiada para cada aplicación.
  • Evaluar el nivel de esfuerzo requerido para apoyar el paso a la nube.
  • Identificar el nivel de deuda técnica en el área de TI.

La evaluación también debe poner de relieve las áreas de racionalización o eficiencia en el actual estado de TI. Para aclarar la inversión a realizar, nada mejor que tener en cuenta aspectos como la optimización de las licencias – un buen desafío puede ser preguntarse cuál es la eficiencia de la utilización actual de los activos y la capacidad de TI-, o bien la mejora de la gestión del medio ambiente.

Y lo más importante: hay que pensar en la nube híbrida en términos de modelos de negocio y no de tecnología. ¿Por qué? Porque cuando hablamos de las zonas de aterrizaje híbrido de nubes -nube pública, Saas, alojamiento tradicional, etcétera-, quien más quien menos se centra de inmediato en la tecnología. Pero cada componente del modelo híbrido se caracteriza por un modelo de negocio específico impulsado por la ponderación de Capex Vs Opex, costes variables -costes de consumo/modelo de servicio administrado-, costes de transformación/migración y consideraciones de infraestructura como servicio (IaaS), Plataforma como Servicio (PaaS) o Software como Servicio (SaaS).

Una vez obtenidos los resultados de la evaluación, ya se puede comenzar a pensar en optimizar su enfoque, basado en la zona de aterrizaje recomendada y en la corrección requerida para cada aplicación en función de los beneficios para cada aplicación. Algunas aplicaciones requerirán reemplazo o bien apostar por otra plataforma, lo que requerirá, a su vez, compromisos de inversión a largo plazo.

Asimismo, a la hora de planificar la plataforma híbrida también hay que disponer de una idea de los costes tradicionales en áreas como la seguridad y las redes.

Realizar un ejercicio piloto

Poner en marcha un ejercicio piloto a partir de una solicitud es algo que se puede ejecutar de forma muy rápida. Todo dependerá de la rapidez e interés de la empresa, lo que puede comportar sólo unas semanas o bien unos meses.

Un ejercicio piloto bien planteado y debidamente conducido le ayudará a ver los problemas, riesgos y desafíos a la hora de pasar a la nube. Y si trabaja con algún socio, también le permitirá evaluarlo de cara al trabajo futuro, y también le ayudará a comprender las habilidades necesarias para emprender la transformación de su lado. A modo de ejemplo, recomendamos este enfoque para demostrar los beneficios y el potencial de la nube a la hora de usar aplicaciones empresariales claves como el caso de SAP.

Los principales resultados de aprendizaje le darán una comprensión de los plazos y la inversión necesaria para cambiar las aplicaciones a la nube, esenciales para un caso de inversión convincente.

Considere el beneficio más amplio de negocio dentro y fuera de TI

En un post anterior afirmé que los beneficios reales de la nube provienen de hacer las cosas de manera diferente y reconfigurar el modelo operativo de TI para apoyar la entrega de la nube. Aquí es donde el caso de inversión comienza a mirar los amplios beneficios para el negocio y TI.

Para conseguirlo hay que centrarse en las disciplinas operativas y de entrega de TI, en la mejora de la gobernanza y la automatización de los servicios de TI. Todo ello conduce a mejoras en TI a través de una mayor velocidad y calidad de entrega de TI (DevOps) y una reducción en el coste de TI.

¿Qué significa esto para el negocio? Que TI cuenta con la capacidad suficiente para entregar más valor a la satisfacción de sus necesidades. Una infraestructura de TI y aplicaciones optimizada proporciona al negocio la posibilidad de concentrar las oportunidades de inversión que se entregan de una manera más rápida y con más calidad que nunca.

Desarrollar un plan de transformación de alto nivel

Hasta en el más alto nivel un plan de transformación es de gran ayuda a la hora de establecer la duración del programa, las inversiones claves necesarias y para ver cuándo empezarán a llegar los beneficios. Sobre todo, si tenemos en cuenta que responder a la inversión y a preguntas relacionadas con la realización de beneficios -claves, por otra parte-, es lo que a menudo detiene el avance del programa.

Si se siguen los pasos descritos con anterioridad se reduce la incertidumbre y el riesgo, y lo más importante: el caso de inversión dispone de datos objetivos para respaldarlo en lugar de basarlo en suposiciones. ¿Esto que supone? Que se reduce el riesgo de que la validez de su caso de inversión sea cuestionada. Y es que no todos tienen por qué estar siempre de acuerdo a la hora de poner en marcha una iniciativa de este calado.

En resumen, DXC Technology dispone de la experiencia necesaria para ayudar a los clientes a crear el caso de inversión para la nube que quiera cada empresa. Y lo hace desde el descubrimiento hasta el plan de transformación. Así que, en caso de estar interesado en hablar acerca de sus desafíos, no dude en ponerse en contacto conmigo. ¡Estaré encantado de ayudarle!