Se habla de la madurez digital como el estado al que tienen que llegar las empresas para ser competitivas en un mercado cada vez más digital. Y ampliar sus capacidades digitales es algo más que ‘apellidar’ como digital a una empresa: significa todo un mundo de beneficios. Beneficios que están al alcance de su mano. Sólo hay que apostar por la tecnología para beneficiarse de ellos.

La transformación digital empuja a las empresas a ese estado de madurez digital que todas desean conquistar. Un reto al que se enfrentan muchas de ellas, pero que en ocasiones no terminan de alcanzar.

Razones, hay varias. Sin ir más lejos, como obstáculos más importantes muchas empresas aducen el cambio de funcionamiento para mantenerse al día en la tecnología ya existente, la alineación con la misma, sus procesos y manera de trabajar, o la incapacidad de lograr ese objetivo sin el apoyo de un socio externo.

Por tanto, ahí viene el primer reto de las empresas: solventar estos obstáculos para afrontar su trasformación. Sólo así conseguirán el reto de ser empresas maduras desde el punto de vista tecnológico.

Y, ¿cuándo llega esa madurez? Cuando la empresa utiliza herramientas avanzadas para lograr un mejor rendimiento del negocio. Una estrategia en la que la tecnología juega un papel esencial. Pero también el desarrollo de iniciativas basadas en aquélla y la gestión digital de sus procesos son señales que advierten de la consecución del objetivo.

Ahora, ¿cuándo se sabe que la empresa ya ha alcanzado ese ansiando proceso de madurez? Distintos expertos hablan de cuatro claves que son comunes a las empresas que ya cuentan con un mayor nivel de madurez digital:

  • La experiencia de sus usuarios, al que ofrecen lo que necesita en todo momento y a través del dispositivo oportuno. Para ello, desarrollan estrategias orientadas a crear contenidos adecuados para alcanzar al consumidor deseado.
  • El marketing basado en datos, lo que supone una gran inversión para comprender cómo consumen sus usuarios los contenidos que les hacen llegar. Estudios que permiten medir los movimientos de los clientes para evaluar qué información es la más relevante. Una estrategia clave para entender mejor la trayectoria del consumidor hacia la compra.
  • Interacción multicanal con el cliente, y eso implica estar presente en todos los canales en los que esté el cliente, ya sean online u offline. No basta ya sólo con la página web para interactuar con él: han de contar con todos los canales posibles para satisfacer sus demandas y necesidades.
  • El diseño de espacios exclusivos para móviles. No en vano, se trata del dispositivo principal del 92% de los usuarios. Y las empresas con alto grado de madurez digital saben que el móvil es imprescindible en el mundo digital.

La madurez digital es el reto de las empresas. E independientemente de la fase en la que se encuentren, necesitan socios que les permitan saber qué paso dar en cada momento. Lo que logran empresas como DXC Technology, que ayuda a las empresas a desarrollar una estrategia y cartera de aplicaciones que les permitan alcanzar la ansiada madurez digital.