En el entorno empresarial actual, las nuevas ideas pueden convertirse rápidamente en nuevas oportunidades de negocio. Las empresas emergentes se convierten con rapidez en competidores serios y las empresas existentes tienen que determinar cómo innovar rápidamente, acelerando el tiempo hasta conseguir valor.

Los directores de tecnologías de la información y líderes empresariales tienen el reto de hacer que sus empresas se sitúen en el siguiente nivel mediante la transformación digital, proporcionando la flexibilidad y agilidad que son necesarias para tener éxito en los dinámicos mercados mundiales.

Empleando nuevas tecnologías, como la nube, la informática móvil y la analítica empresarial, junto con el tipo adecuado de innovación organizativa, se pueden crear nuevos modelos de negocio y nuevas oportunidades para la empresa.

IDC cree que las empresas, o bien adoptarán la transformación digital y prosperarán en el mercado, o no conseguirán dominar las disciplinas y lucharán por sobrevivir. Además, los líderes empresariales tienen que dominar no sólo las disciplinas, sino también el proceso que supone combinar y gestionar sus interacciones para crear valor digital. IDC cree que las empresas necesitan:

  • Evaluar sus capacidades y su estado actual de madurez en la transformación digital.
  • Habilitar un diálogo entre las empresas y los ejecutivos de la tecnología relativa a los objetivos y
  • las acciones en lo que se refiere a las iniciativas de transformación digital.
  • Identificar las áreas de la transformación digital que requieren ser reforzadas.
  • Evaluar las capacidades internas y maximizar las relaciones con terceros.
  • Establecer normas e hitos para desarrollar las iniciativas de transformación digital.

Las empresas están en diferentes puntos en cuanto a su transformación digital; IDC recomienda trabajar con socios que tengan una gran capacidad para ayudar a evaluar el lugar de las empresas en el proceso de transformación. Estos socios pueden también tener la capacidad de hacer avanzar a las empresas a lo largo del recorrido que supone la transformación.

Los enfoques digitales implican típicamente un relativo aumento en la velocidad en que los productos, servicios o información pueden crearse o consumirse; esto se realiza principalmente de las siguientes formas:

  • Examinando los modelos y estrategias de negocio existentes y actualizando y optimizando las tecnologías de la información para aprovechar las nuevas tecnologías digitales en áreas como Internet de las cosas (IoT por sus siglas en inglés), Big Data, automatización, cognitivas, realidad aumentada/realidad virtual, y robótica.
  • Integrando todos los aspectos del negocio digital en los procesos empresariales diarios, centrándose en el aumento de la automatización y mejorando la experiencia del usuario final en los servicios de TI que se suministran, mientras que las tecnologías de la información internas de la empresa se comportan y actúan como un proveedor de servicios de nube.
  • Conectando procesos de negocio en una configuración más impecable, de extremo a extremo, para una ejecución más rápida o para una experiencia de usuario mejorada.
  • Eliminando alguna intervención humana (u otros factores analógicos) que habían retrasado anteriormente la implantación de un proceso de extremo a extremo.

La transformación digital presenta las nuevas oportunidades y los retos que tienen las empresas que se formulan las siguientes preguntas:

  • Con recursos limitados, ¿cómo nos preparamos para la nueva generación de aplicaciones y datos que propulsarán nuestras empresas hacia el futuro a la vez que se satisfacen las demandas de las cargas de trabajo que se ejecutan actualmente?
  • Con el ritmo de la innovación, ¿qué tecnologías (nube, Big Data, movilidad o Internet de las cosas) aportamos a nuestro entorno actual de TI, sin añadir nueva complejidad y riesgo, para ayudar a impulsar nuestra empresa hacia delante?
  • Más allá de los aspectos tecnológicos de la transformación, ¿cómo desarrollamos otros elementos de la experiencia de TI como la formación y la certificación apropiada del usuario final, una mejor adopción y utilización, desplazando los costes de TI desde capex (gastos de capital) a opex (gastos de explotación) y racionalizando la gestión permanente del entorno de TI?
  • ¿Qué aspecto tienen las matrices para el éxito? ¿Cómo medimos el éxito mientras nuestra empresa avanza a lo largo de la transformación digital utilizando hitos y objetivos?
  • ¿Cómo podemos impulsar una experiencia de TI in situ que sea similar a un entorno de nube pública pero que permanezca dentro de nuestro control?

Para ayudar a aliviar la aceleración asociada a las soluciones basadas en la transformación, las empresas deben agilizar sus entornos efectuando una transición a las tecnologías de la información dejando de ser meros proveedores tradicionales para convertirse en proveedores de servicios empresariales.

Esta tarea de intercambiar lo antiguo por lo nuevo mientras se utilizan los activos existentes dentro de determinadas limitaciones presupuestarias, puede suponer un gran reto para las organizaciones de TI que están atadas a los recursos. Una reciente investigación de IDC ha puesto de manifiesto que muchos proveedores de hardware y software están ampliando sus carteras de servicios para ayudar a los clientes a hacer frente a estos nuevos requisitos.

Las tecnologías de la información deben convertirse en creadoras de valor y tender un puente entre las infraestructuras tradicionales y de las bajo demanda, creando la base operativa para las aplicaciones de la empresa, de manera que éstas pueden crear y suministrar de manera continua nuevos servicios y soluciones.

Importantes temas a considerar son la planificación, el despliegue, el soporte, la optimización, los modelos como servicio y asegurar la disposición de activos para el entorno del centro de datos. Cada disciplina debe examinarse y hay que asegurarse de que esté funcionando de la manera más eficiente y optimizada para ayudar a crear un entorno ágil.

La transformación digital se está disparando. Las empresas deben dedicarse a planificar la transformación a un negocio digital y evaluar lo que significa para la dirección estratégica, inversiones en TI, modelos de ingresos, procesos internos, desarrollo de talentos y capacidad para competir de su empresa.

La innovación y velocidad son fundamentales. IDC cree que las empresas, o bien se harán adeptas a la transformación digital y medrarán en el mercado, o no conseguirán dominar las disciplinas y tendrán que luchar por sobrevivir.

Como parte de una exitosa transformación digital, una empresa debe evaluar sus fortalezas y capacidades para dominar el viaje. IDC cree que debe existir una sinergia entre la empresa y los ejecutivos tecnológicos para alinear los objetivos y los requisitos, evaluar las capacidades e insuficiencias, evaluar a los socios y proveedores y desarrollar estándares e hitos para el éxito.

Disponer de servicios de manera inmediata cuando se necesitan y hacer que se suministren a tiempo es la forma en que las empresas eligen hoy en día realizar sus actividades. Ya han pasado los tiempos de los grandes acuerdos de externalización que son difíciles de evaluar; las empresas actuales necesitan que los servicios bajo demanda se suministren de manera rápida y eficiente.