Anticiparse a los cambios que la directiva PSD2 va a conllevar y afrontar la transformación del mercado de pagos que se va a producir en Europa, compartiendo buenas prácticas y poniendo en común algunos de los retos que se anticipan. Con este objetivo, DXC, en colaboración con su partner CA Technologies, ha llevado a cabo un evento en el que las compañías financieras (desde bancos tradicionales a startups del mundo fintech) han conocido cuáles son los cambios que están por venir en su sector y cómo se deben encarar.

Cabe señalar que el 13 de enero entró en vigor la directiva europea PSD2, que pretende dar respuesta a la aparición de nuevas tecnologías y a una manera de entender los pagos propia de la cultura digital. “Pasamos de un momento en el que el banco era el protagonista a otro en el que aparecen nuevas costumbres, donde las personas pueden hacer cualquier cosa en cualquier momento. La regulación quiere dinamizar el mercado y existen las tecnologías que lo permiten”, explica Juan Juan, CTO de DXC para el Sur de Europa.

Así pues, con este nuevo marco legal, se alinea la regulación de pagos con medios tecnológicos para facilitar al consumidor que pueda hacer uso de todas estas herramientas, bien directamente con el banco tradicional o con terceros que dispongan de autorización. Es aquí donde se plantea el primer reto tecnológico, puesto que, como explica el CTO de DXC, “técnicamente se debe permitir que los terceros puedan acceder a las cuentas protegidas por la banca tradicional e implantar autenticación de doble factor”.

El papel de las API

Para cumplir la regulación, hay que contar con un conjunto de API. “Aquellos jugadores del mercado que sean capaces de sacar el máximo valor a esta tecnología y dar valor a sus activos propios ganarán en este nuevo escenario”, adelantaba Juan Juan, que también alude a que estas API deben seguir cumpliendo con todas las leyes.

Según Carlos Estaun, Apps Services Leader & Iberia DevOps Champion, DXC, asegura que hay más de 25 API para sistemas de pago en el mundo. Por eso, DXC ha desarrollado un modelo para adoptar las API y dar valor a sus clientes. Según esta premisa, lo primero es marcar una dirección estratégica para después desarrollar API a medida y generar un banco de pruebas donde tener el core o “la semilla con la que crecer en ese mundo de API”.

Estaun sabe que técnicamente es un reto, pero también una oportunidad. “Hay que tranformar el  banco a un modelo digital, basado en API. Es descomponer lo que tenemos para hacer API, quitar el modelo legacy para apostar por uno de servicios y API”.

Punto de partida aventajado

Aunque estos nuevos cambios pueden suponer la llegada de nuevos competidores y, por tanto, una amenaza para los bancos tradicionales, Juan Juan considera que los bancos parten desde una posición privilegiada. “Los bancos siempre han tenido conocimiento y confianza de sus clientes, lo que les permite tener perfiles de identidad digital. La gestión de esta ID la pueden explotar a futuro como línea de negocio para diferenciarse de otros”.

Un mensaje en el que coincide Jordi Gascón, responsable de preventa en CA, quien asegura que “los usuarios se suelen sentir protegidos por los bancos, incluso más que por los gobiernos”.

Pero, además, en el evento se remarcaba que estos nuevos jugadores no tienen por qué ser siempre una competencia: también pueden ser los colaboradores necesarios para ganar en agilidad.

Aitor Chinchetru, CEO de Fintonic, expuso su visión y experiencia siendo una startup del mundo fintech. Para su cofundador, el open banking ofrece nueva oportunidades a la banca: reduce el time to market, permite colaborar con terceros para ser más ágiles; mejora las experiencias de usuario, incluso en servicios no bancarios; incorpora nuevas vías alternativas de monetización y reduce los costes operativos y que la rentabilidad sea mayor. “Pero requiere transformación, No tiene por qué ser peor, pero sí distinto”, asegura.

Uno de estos bancos que está ya en esa transformación es CaixaBank Consumer Finance, entidad que pertenece a CaixaBank pero que opera de forma independiente. Ricard Gil CTO, define a su compañía como una palanca tecnológica para que sus partners vendan más, siendo más ágiles y rápidos.

“Para nosotros, PSD2 es una oportunidad porque nos permite ser más ágiles y nos permite nuevos modelos de negocio, en los que empleamos machine learning para entender mejor al cliente y ofrecer más valor”, añadía. Algo que se ha logrado con las API. “Somos una entidad financiera con solera, no podemos hacer experimentos. Necesitamos a los mejores socios tecnológicos. DXC y CA son estos partners: en tres meses nos han permitido tenerlo todo en producción”.

Para ello, se dispone de API Management, definido por este responsable como “la forma de llegar a donde queremos”. En su opinión, gracias a ello “podemos estandarizar todos los procesos, añadir nuevas funcionalidades en pocas semanas publicándolas en las API, tener una gestión unificada y acorde con la filosofía de la compañía”.

En esta transformación, CaixaBank Consumer Finance está intentando desligar el legacy de los nuevos desarrollos.”Por ejemplo, GDPR va con microservicios, no asociado al core”, detallaba. Pese a que se reconoce que “estamos en un entorno bancario tradicional y ser una empresa dinámica nos cuesta”, el API Manager “nos va a ayudar a podar el legacy”, asegura este responsable.

Algo para lo que aún quedan muchos años, en su pronóstico, pero que ya tiene repercusiones inmediatas. “Somos más flexibles que hace años y dentro de 15 aún lo seremos más, como una startup”.